Si su Hyundai Tucson diésel perdió fuerza, encendió la luz del DPF, prende el Check Engine o siente que el motor no responde como antes, una de las posibles causas puede ser que el filtro DPF esté saturado.
El DPF, también conocido como filtro de partículas diésel, se encuentra en el sistema de escape y su función es atrapar gran parte del hollín que produce el motor.
Con el tiempo puede acumular demasiado hollín y llegar a saturarse, especialmente en vehículos que hacen muchos recorridos cortos o pasan mucho tiempo en ciudad.
La buena noticia es que un DPF saturado no necesariamente significa que haya que cambiarlo. Dependiendo de su condición, muchas veces se puede limpiar.
¿Cómo saber si el DPF de mi Tucson está tapado?
Algunos síntomas comunes son:
- Luz de DPF encendida en el tablero.
- Check Engine encendido.
- Pérdida de potencia.
- El carro se siente “amarrado” o no acelera normalmente.
- Mayor consumo de combustible.
- El vehículo entra en modo de protección o emergencia.
- Regeneraciones del DPF demasiado frecuentes.
- El escáner muestra códigos relacionados con el DPF, presión diferencial o sistema de emisiones.
Estos síntomas también pueden ser provocados por otras fallas, por eso no recomendamos cambiar ni limpiar piezas sin hacer primero un diagnóstico con escáner.
Paso 1: Escanear la Hyundai Tucson
Lo primero es conectar un escáner automotriz adecuado para Hyundai y revisar el sistema.
El técnico debe verificar los códigos de falla y los datos relacionados con el DPF para determinar qué tan saturado se encuentra.
También es importante comprobar que no exista otro problema que esté provocando que el filtro se vuelva a saturar.
Paso 2: Limpiar el DPF
Si el diagnóstico determina que el filtro puede recuperarse, existen diferentes métodos para limpiarlo.
En Costa Rica se consiguen productos especializados para limpieza de DPF, incluyendo productos de marcas reconocidas como Würth.
Cuando el filtro está bastante saturado, una alternativa es llevar el vehículo a un taller especializado para realizar una limpieza o lavado profesional del DPF.
El objetivo es remover el hollín y los residuos acumulados dentro del filtro sin dañarlo.
Después del lavado es muy importante secar correctamente el DPF antes de volver a instalarlo.
Paso 3: Hacer la regeneración con escáner
Una vez limpio e instalado el DPF, el trabajo no necesariamente termina ahí.
Dependiendo del modelo, condición del sistema y procedimiento indicado para el vehículo, puede ser necesario utilizar el escáner para realizar una regeneración forzada del DPF.
Durante este procedimiento el vehículo eleva la temperatura del sistema de escape para ayudar a completar el proceso de regeneración.
Este procedimiento debe realizarse correctamente y en condiciones seguras debido a las altas temperaturas que puede alcanzar el escape.
Paso 4: Revisar y resetear el sistema
Después de la limpieza y regeneración, se vuelve a utilizar el escáner para:
- Revisar nuevamente los valores del DPF.
- Confirmar que la presión diferencial sea correcta.
- Borrar los códigos de falla cuando corresponda.
- Realizar los resets o adaptaciones que requiera ese modelo.
- Comprobar que la luz del DPF o Check Engine no vuelva a aparecer.
¿Siempre se puede limpiar un DPF?
No.
Si el filtro está físicamente dañado, quebrado internamente, excesivamente contaminado o ya llegó al final de su vida útil, una limpieza podría no solucionar el problema.
También es importante encontrar por qué se saturó el DPF.
Problemas de inyección, sensores, EGR, turbo, consumo de aceite o fallas en el propio sistema de regeneración pueden provocar que el filtro vuelva a taparse.
Por eso no se trata simplemente de lavar el DPF y borrar la luz del tablero.
Primero se diagnostica, después se limpia y finalmente se comprueba con el escáner que el sistema esté trabajando correctamente.
¿Mi Hyundai Tucson perdió fuerza y puede ser el DPF?
Sí, un DPF saturado puede provocar pérdida de potencia en una Hyundai Tucson diésel, pero no es la única causa posible.
Si su Tucson prende la luz del DPF, tiene Check Engine, no acelera bien o perdió potencia, lo recomendable es realizar primero un diagnóstico electrónico antes de comprar repuestos o cambiar el filtro.
Un buen diagnóstico puede determinar si el problema realmente está en el DPF y si se puede solucionar mediante limpieza, regeneración y reseteo con escáner, o si existe otra falla en el sistema de emisiones o en el motor.